Dominar las anclas y el fondeo es una habilidad esencial para cualquier navegante. Una mala elección del ancla o una técnica incorrecta de fondeo puede provocar que la embarcación garree y acabe en la costa o sobre otra embarcación. En esta guía te explicamos qué ancla elegir según tu embarcación y fondo, y cómo fondear correctamente para dormir tranquilo a bordo. Antes de salir, revisa también el equipamiento de seguridad obligatorio completo para tu zona de navegación.
Tipos de anclas para fondeo: cuál elegir según el fondo
La elección del tipo de ancla para fondeo depende principalmente del tipo de fondo donde vayas a fondear habitualmente. No existe un ancla perfecta para todos los fondos, pero sí hay modelos más versátiles que otros.
Ancla de arado
Es la más versátil y la más utilizada en veleros y embarcaciones de eslora media. Penetra bien en fondos de arena y fango y mantiene un buen agarre incluso cuando el viento cambia de dirección, ya que se autoorienta siguiendo la dirección de la fuerza. El ancla de arado homologada es la elección más recomendada para navegantes que frecuentan fondos variados en el Mediterráneo y el Cantábrico.
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Ancla Danforth
Destaca por su gran poder de agarre en fondos de arena y fango. Es ligera y fácil de estibar, lo que la hace muy popular en embarcaciones con poco espacio en proa. Su principal limitación es que funciona peor en fondos rocosos o con algas densas, donde las aletas pueden no penetrar correctamente.
Ancla Bruce o de garra
Muy popular en embarcaciones a motor y en semirrígidas. Se autoorienta con los cambios de viento y tiene buen comportamiento en fondos variados. Su forma de garra maciza la hace robusta y fácil de almacenar en el molinete de proa.
Anclas de nueva generación
Los modelos como el Rocna, Mantus o Spade han ganado popularidad en los últimos años por su excepcional poder de penetración en todo tipo de fondos. Son significativamente más caras que los modelos clásicos, pero ofrecen un rendimiento superior especialmente en fondos difíciles.
Cadena y cabo: tan importantes como el ancla
El proceso de anclas y fondeo no termina en el ancla — la cadena y el cabo son igual de importantes para un fondeo seguro. La cadena cumple dos funciones: aumenta el peso en el fondo para mantener el ancla en posición horizontal (maximizando su agarre) y protege el cabo de la abrasión con el fondo rocoso.
El Real Decreto 339/2021 (art. 11) fija los mínimos de la línea de fondeo: una longitud total de al menos cinco veces la eslora y un tramo de cadena al menos igual a la eslora (las embarcaciones de hasta 6 m pueden usar solo cabo). También fija el peso mínimo del ancla y el diámetro de cadena y cabo según la eslora; por ejemplo, para 9 m: ancla de 14 kg, cadena de 8 mm y cabo de 12 mm.
A la hora de fondear, fila al menos 3 a 5 veces la profundidad si todo es cadena, y 5 a 7 veces si combinas cadena y cabo, contando la altura de la proa sobre el agua. Con viento fuerte, filea más.
Técnica de fondeo correcta paso a paso
Una buena técnica de fondeo marca la diferencia entre una noche tranquila y una emergencia. Sigue estos pasos para fondear correctamente:
Elección del punto de fondeo
Antes de fondear, consulta la carta náutica para verificar la profundidad, el tipo de fondo y los posibles peligros. Consulta nuestra guía de carta náutica y navegación costera para aprender a interpretar correctamente los símbolos de fondeo. Elige un punto con suficiente profundidad en bajamar, fondo de arena o fango, y margen suficiente respecto a otras embarcaciones y a la costa.
Maniobra de fondeo
Aprocha el punto de fondeo con proa al viento o a la corriente. Reduce la velocidad al mínimo y fila el ancla lentamente mientras la embarcación retrocede con marcha atrás suave. Nunca lances el ancla — déjala caer con control para evitar que la cadena se enrede sobre sí misma.
Comprobación del agarre
Una vez filada la longitud necesaria, tensa el fondeo metiendo atrás suavemente durante 30-60 segundos para comprobar que el ancla ha enganchado. Si la embarcación cede o se desplaza, el ancla no ha enganchado — repite la operación.
Cómo evitar y detectar el garreo
El garreo es el deslizamiento del ancla por el fondo cuando la fuerza del viento o la corriente supera la capacidad de agarre. Es el mayor riesgo en un fondeo y puede ocurrir incluso con anclas de buena calidad si el fondo no es adecuado o si el viento arrecia más de lo previsto.
Para detectar el garreo, toma marcaciones visuales de objetos fijos en tierra (una torre, un faro, un punto de la costa) al fondear y compruébalas periódicamente. La mayoría de GPS náuticos modernos incluyen alarma de ancla que avisa si la embarcación se desplaza más de una distancia predeterminada del punto de fondeo. Para más información sobre GPS náuticos con esta función, consulta nuestra guía de GPS náuticos para barco de recreo.
Conclusión: domina las anclas y el fondeo antes de tu próxima salida
Dominar las anclas y el fondeo te permite descansar tranquilo y disfrutar de las calas más bonitas sin depender de los puertos deportivos. Invierte en un ancla de calidad adecuada a tu eslora — el ancla de arado es la opción más versátil para la mayoría de embarcaciones de recreo — y practica la técnica hasta que sea un automatismo.
Para completar tu preparación, revisa el equipamiento de seguridad obligatorio y asegúrate de llevar un VHF portátil operativo a bordo en todo momento.


💡 Consejo: El ancla es el único equipo de seguridad de tu embarcación que trabaja mientras tú duermes. No escatimes en calidad: un ancla de buena marca y el tamaño correcto para tu eslora es la inversión más tranquila que puedes hacer.
⚠️ Importante: Respeta siempre el radio de fondeo de otras embarcaciones. El radio de fondeo es la longitud de cadena y cabo que has filado más la eslora de tu embarcación. Si fondeas demasiado cerca de otra embarcación, podéis abordaos si el viento cambia de dirección durante la noche.
✍️ Sobre el autor: Operador de rescate SAR con más de 10 años de servicio y más de 1.000 horas de vuelo en operaciones de búsqueda y rescate marítimo. Piloto de Primera de la Marina Mercante, Licenciado en Náutica y Transporte Marítimo y Técnico en Emergencias Sanitarias. Con reconocimientos profesionales por su labor en operaciones de rescate.

